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I. La iglesia se levanta sobre la colina, como un centinela que nos cuida-
Pero no es un consuelo para mí- Está en la cima de la colina, real, inamovible. Pero aun desde lejos puedo sentir el revuelo del frío viento que se mueve en sus espacios vacíos, puedo sentir los llantos silenciosos de quienes allí murieron. Oigo su agonía, oigo su dolor huelo su temor, siento su incredulidad. Su indignada incredulidad. No debería pasar, no puede pasar, y... sin embargo lo hizo. II. El pozo de la letrina está lleno. Tiraron mi vida ahí. Hay más que desperdicios y gusanos ahí en el pozo de la letrina. Está mi marido. Mi hijo. Mi madre y mi padre. El pozo de la letrina está lleno. Tiraron mi vida ahí. III. Hubo tiempos en los que había gritos de niños felices que llenaban sus estómagos con frutas silvestres, gritando en alocado abandono- Una profusión de sonidos exultantes... Chillidos de placer. La lluvia disolvió las risas. IV. Hemos caminado fatigosamente toda la vida- Buscando el río. Donde nos lavaríamos. Y quizás- Quizás parte del horror que llevamos en nuestras almas saldrá. Hemos atesorado muchas esperanzas, Y aun más sueños... Que se transformaron en polvorientas ilusiones. Y hasta el más demente entre nosotros ya no puede aferrarse a ellos. Han despedazado no solo nuestros cuerpos sino el tejido de nuestro ser. ¿Cómo podemos seguir viviendo? Y sin embargo lo hacemos- Lo hacemos. Levantarnos a la mañana y enfrentar otro día, los niños ríen y tratan de jugar juegos puntuados con oscuros silencios horrores vistos que no pueden volver a contarse. Vivimos. Sonreímos. Compartimos el mismo espacio y el mismo viento. V. En algún lado hoy el odio se hace frío, el amor se calienta. En otro lugar, el amor se enfría el odio se calienta. En todos lados, los niños crecen, y aprenden todos nuestros prejuicios. Los viejos empiezan a morir, y desaprenden todo lo antes aprendido. Nuevos líderes vienen y se van, las viejas políticas han cambiado. Pero los rostros que vemos permanecen igual. Ayer saludamos a los recién nacidos entre nosotros, hoy aquellos que amamos morirán. El tiempo voló, envejecimos, y finalmente, empezamos a comprender el significado de la juventud. Hoy, nada permanece igual. Y sin embargo nada cambia. Hoy, la vida continúa. *** ¿Qué define a mi generación de mujeres? En una palabra: resistencia. Creo que mi generación de mujeres en mi región de origen (Este/centro de África) se define por sus experiencias y las circunstancias en las que han vivido, particularmente guerra y genocidio. También han sufrido la influencia de la región y la educación. Éstas son dos influencias claves en la manera en que manejan el trauma, el desafío de perdonar y el desafío de ser mujeres en un mundo que ha cambiado radicalmente en unos pocos años. Estoy determinada a cambiar la manera en que las cosas funcionan en mi continente. Primero y principal, quiero que la gente esté informada. Que dejen de ver las cosas a través de cristales rosas y que reconozcan que tenemos retos reales. Después, a partir de eso, quiero que la gente se comprometa. Durante mucho tiempo dependimos de una intervención externa que resolviera nuestros problemas y, sin embargo, tenemos muchísimos hombres y mujeres africanos con la capacidad de intervenir y hacer que el cambio suceda. Actualmente, trabajo en dos iniciativas distintas. La que más me entusiasma es un fondo fiduciario que estamos estableciendo con el objetivo de que profesionales africanos (doctores, maestros, abogados) ofrezcan su tiempo y vayan a áreas donde mujeres y niños sufren los efectos de la guerra o la pobreza y brinden sus servicios en forma gratuita durante tres o cuatro días. Tenemos que lograr que los africanos se comprometan y se involucren y devuelvan algo al continente, porque hay muchos que tienen tanto y que tienen la capacidad de cambiar las cosas. Los poemas que presento no son de amor. La imaginación no se refiere solo a cosas que deseamos; también es una lente a través de la cual podemos ver sinceramente. Hay un lugar para los sueños, es el lugar que nos dice todo lo que podemos ser si tuviéramos alas y pudiéramos volar. Pero todos los sueños reales deben estar firmemente anclados en la realidad. Cuando escucho el término "Imaginándonos a nosotras mismas", pienso en la realidad y la esperanza mezcladas. Es lo que somos ahora y lo que queremos ser. Es amor y dolor, alegría e ira, esperanza y temor, todo mezclado. Nos imaginamos a nosotras mismas enteras, humanas, completas y eso nunca se ha traducido, en ningún idioma o cultura, como perfectas o ideales. Se ha traducido como complejas, multifacéticas y molestamente humanas. |  |  | MARCAR ESTE ARTÍCULO PARA REVISO |  |
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Hello, I watched the film called Shouting silent tonight. I understand your emphasis on the loss of a mother and all the things that mothers do for their children. It is terrific to see that many of the children valued education and that...
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